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El dolor abdominal es una de las quejas más frecuentes en la infancia. A veces es algo pasajero, pero cuando se repite con frecuencia, puede ser señal de un problema digestivo que necesita atención médica.
Comprender las posibles causas del dolor de barriga y saber cuándo acudir a un especialista en aparato digestivo pediátrico es clave para proteger la salud de los niños y evitar complicaciones.
¿Por qué los niños tienen dolor abdominal con frecuencia?
Existen muchas razones por las que un niño puede tener molestias en el estómago. Algunas son leves y se resuelven solas, pero otras requieren evaluación médica.
Entre las causas más comunes encontramos:
- Estreñimiento
- Intolerancias alimentarias
- Reflujo gastroesofágico
- Infecciones digestivas
- Ansiedad o estrés
- Alergias a alimentos
Cuando el dolor abdominal es frecuente o interfiere en la vida diaria, lo más recomendable es acudir a un gastroenterólogo pediátrico.
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¿Cómo saber si el dolor abdominal es un problema real?
Muchos niños dicen tener dolor de barriga para evitar situaciones que no les gustan, pero también es posible que algo esté fallando en su sistema digestivo.
Algunas señales de alerta son:
- Dolor que despierta al niño por la noche
- Molestias que se repiten varias veces a la semana
- Falta de apetito o pérdida de peso
- Cambios en las heces (diarrea o estreñimiento crónico)
- Presencia de sangre en vómitos o deposiciones
Un médico especialista del estómago infantil podrá valorar estos síntomas y hacer un diagnóstico correcto.
Principales enfermedades digestivas que causan dolor
Algunos trastornos digestivos frecuentes en la infancia pueden provocar molestias recurrentes. A continuación se detallan los más comunes:
Estreñimiento funcional
El estreñimiento es muy habitual en niños. Puede causar dolor abdominal, falta de apetito y malestar general. A veces está relacionado con una dieta pobre en fibra o con poco consumo de agua.
Este problema se puede tratar con ajustes en la alimentación y, si es necesario, con ayuda médica especializada en digestivo pediátrico.
Intolerancias alimentarias
La intolerancia a la lactosa, fructosa o gluten puede causar dolor, gases y alteraciones en las deposiciones. En estos casos, un especialista puede realizar pruebas como el test de hidrógeno espirado para confirmar el diagnóstico.
Es importante no eliminar alimentos por cuenta propia y buscar orientación profesional en un centro de enfermedades digestivas pediátricas.
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Reflujo gastroesofágico infantil
Este trastorno provoca acidez, náuseas, dolor en la parte alta del abdomen y a veces tos nocturna. Aunque es más frecuente en bebés, también puede aparecer en niños mayores.
Un gastroenterólogo infantil puede evaluar si hay reflujo y recomendar el tratamiento más adecuado según la edad y los síntomas del niño.
Dolor abdominal funcional
En algunos casos, no se detecta ninguna causa orgánica. Aun así, el dolor es real. Se trata del llamado dolor abdominal funcional, muy común entre los 4 y 12 años.
Puede estar asociado a estrés, ansiedad o problemas emocionales. El tratamiento suele incluir cambios de hábitos, apoyo psicológico y seguimiento médico.
¿Cómo se diagnostican estos problemas?
El diagnóstico depende de una buena evaluación médica. El especialista en aparato digestivo pediátrico preguntará por los síntomas, la dieta del niño y hará una exploración física.
También puede indicar pruebas como:
- Análisis de sangre o heces
- Ecografías abdominales
- Pruebas respiratorias para detectar intolerancias
- Endoscopias digestivas
Un diagnóstico preciso evita tratamientos innecesarios y mejora la calidad de vida del niño.
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¿Cómo se trata el dolor de barriga recurrente en niños?
El tratamiento depende de la causa, pero en todos los casos es importante hacer cambios en los hábitos diarios. Algunas medidas que pueden ayudar son:
- Aumentar el consumo de agua
- Incluir más fibra en la dieta
- Evitar comidas irritantes o pesadas
- Mantener horarios regulares para comer y dormir
- Fomentar el ejercicio físico
- Reducir el estrés con actividades relajantes
Cuando el dolor persiste, es necesaria la intervención de un especialista digestivo pediátrico para aplicar tratamientos médicos específicos.
¿Cuándo acudir a un especialista en digestivo pediátrico?
Es recomendable consultar si:
- El dolor se repite más de dos veces por semana
- El niño pierde peso o apetito
- Hay antecedentes familiares de enfermedades digestivas
- Los síntomas no mejoran con medidas básicas
- El pediatra general sugiere valoración especializada
Actuar a tiempo puede prevenir complicaciones y garantizar una atención adecuada y personalizada.
¿Cómo afecta el dolor recurrente al desarrollo del niño?
El dolor frecuente puede interferir en el sueño, el rendimiento escolar, el apetito y el bienestar emocional. Algunos niños dejan de jugar o de asistir a clase por miedo al dolor.
Por eso, un seguimiento con un digestivo especialista pediátrico es importante para ayudar no solo físicamente, sino también emocionalmente, al menor y a su familia.
¿Qué deben hacer los padres ante el dolor abdominal infantil?
No es necesario alarmarse ante un dolor ocasional, pero si es recurrente, lo mejor es no ignorarlo. Observar patrones, anotar síntomas y buscar atención médica especializada puede hacer una gran diferencia.
El gastroenterólogo pediátrico tiene las herramientas y el conocimiento para encontrar la causa y ayudar a que el niño se sienta mejor.



