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Si estás pensando en empezar clases de pilates, es muy probable que te hayas encontrado con distintos tipos: pilates clásico, pilates de suelo, pilates con máquinas… y pilates terapéutico.
Aunque todos parten de la misma base, no son lo mismo. En este artículo te explicamos, con palabras simples, cuál es la diferencia entre pilates terapéutico y pilates convencional, para que sepas cuál puede ayudarte más, especialmente si tienes molestias, lesiones o quieres prevenir dolores. ¿Tienes molestias o una lesión y no sabes si el pilates convencional es para ti? Quizá lo que necesitas es un enfoque terapéutico adaptado a ti.
¿Qué es el pilates convencional?
El pilates convencional es el método tradicional creado por Joseph Pilates. Su objetivo principal es mejorar la fuerza, la flexibilidad, el equilibrio y la postura mediante una serie de ejercicios controlados. Puede realizarse en suelo (con colchoneta) o con máquinas como el Reformer.
Suele impartirse en clases grupales, en gimnasios o estudios, y está dirigido a personas sanas que desean mejorar su forma física, tonificarse o complementar otras actividades deportivas.
¿Qué es el pilates terapéutico?
El pilates terapéutico parte del mismo método, pero con un enfoque clínico y personalizado. Está diseñado para personas que tienen:
- Dolor de espalda
- Lesiones antiguas o actuales
- Patologías como escoliosis, hernia discal, fibromialgia, artrosis…
- Posturas desalineadas o problemas de movilidad
En este tipo de pilates, los ejercicios se adaptan completamente a cada persona, y las clases suelen estar guiadas por fisioterapeutas o profesionales con formación clínica.
Diferencias clave entre pilates terapéutico y pilates convencional
Aunque ambos métodos tienen una base común, sus objetivos y formas de trabajo son muy diferentes. Aquí te lo explicamos paso a paso:
Pilates convencional
- Está orientado a personas sin lesiones o patologías.
- Se imparte en clases grupales, con distintos niveles juntos.
- Busca mejorar la forma física general: fuerza, flexibilidad, postura.
- El seguimiento es más general, sin valoración previa.
- Lo imparte un instructor de pilates, no necesariamente con formación sanitaria.
- No siempre es seguro si tienes dolor o limitaciones.
Pilates terapéutico
- Está pensado para personas con dolores, lesiones o problemas de movilidad.
- Las clases son individuales o en grupos muy reducidos.
- Cada ejercicio se adapta a tu caso personal, según tus necesidades.
- Comienza con una valoración previa por un profesional.
- Lo imparte un fisioterapeuta o un profesional con enfoque clínico.
- Es seguro, progresivo y enfocado en mejorar tu calidad de vida.
¿Cómo saber cuál necesitas tú?
Depende de tus objetivos y de tu estado físico actual. Aquí te dejamos algunas preguntas sencillas que pueden ayudarte:
- ¿Tienes dolor de espalda, cuello o articulaciones con frecuencia?
- ¿Has tenido alguna lesión que te limita?
- ¿Sufres de hernia, escoliosis, artrosis o fibromialgia?
- ¿Te cuesta mantener una buena postura?
- ¿Te sientes inseguro/a al moverte o al hacer ejercicio?
Si respondiste “sí” a alguna de estas preguntas, lo más recomendable es que optes por el pilates terapéutico.
No solo estarás más seguro/a, sino que los resultados serán más adaptados a tus necesidades. Una valoración inicial puede ayudarte a elegir el tipo de pilates que más se ajusta a tus necesidades.
¿Por qué combinar fisioterapia y pilates es tan eficaz?
Cuando se combina la fisioterapia y pilates, se obtiene un enfoque muy completo.
La fisioterapia trata el origen del dolor o la limitación, y el pilates terapéutico ayuda a mantener esos resultados en el tiempo, fortaleciendo los músculos y enseñándote a moverte mejor.
Esta combinación permite:
- Reducir el riesgo de recaídas
- Mejorar tu postura en la vida diaria
- Sentirte más ágil y con menos tensión
- Corregir patrones de movimiento perjudiciales
- Ganar confianza en tu cuerpo
¿Qué pasa en una sesión de pilates terapéutico?
Cada sesión está pensada para ti. Comienza con una pequeña valoración y sigue con una serie de ejercicios adaptados a tu situación.
Se presta atención a la respiración, al control del movimiento y al trabajo del core, que es la base del pilates.
Durante la clase:
- Se evitan los movimientos que puedan provocarte dolor
- Se trabaja la alineación de la columna y la postura
- Se refuerzan zonas debilitadas y se relajan las tensas
- Se corrige la forma de moverte para aplicar en tu día a día
Todo el trabajo se hace con suavidad, control y sin prisa. No se trata de “hacer más”, sino de hacer bien.
Beneficios del pilates terapéutico frente al convencional
- Más seguridad para personas con patologías o limitaciones
- Seguimiento personalizado y adaptado en cada sesión
- Prevención real del dolor, no solo tonificación
- Mejora de la calidad del movimiento, no solo fuerza
- Trabajo consciente que se aplica fuera de la clase
Además, las personas que prueban pilates terapéutico suelen sentirse más acompañadas y motivadas, al ver avances reales en su bienestar físico.
Elige según tus necesidades, no solo por moda
Ambos tipos de pilates tienen beneficios, pero si tienes molestias, lesiones o quieres una atención más cuidada, el pilates terapéutico es el camino más seguro y efectivo.
No se trata solo de moverse más, sino de moverse mejor. Y para eso, es importante que alguien te guíe con conocimiento del cuerpo, la postura y tus propias limitaciones. Podemos valorar tu caso de forma personalizada y ayudarte a comenzar con confianza. Contacta con profesionales y reserva tu primera sesión cuando estés listo.
